Entrevista Amelia Tiganus

El pasado 22 de julio Amelia Tiganus ofreció una interesante charla – debate bajo el título ‘Prostitución y pornografía: Violencia sexual comercial’ en la Casa de Cultura de Arnedo, con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas, que tiene lugar el 30 de julio, desde su designación en 2013 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Amelia se define con estas palabras: “activista feminista y lucho para que haya paz para las mujeres y niñas de todo el mundo. Sobreviví al sistema prostitucional.”. Con esta presentación, le hemos hecho una entrevista a través de Skype en la que hemos profundizado sobre su visión y sobre la trata de mujeres con fines de explotación sexual.

Seis de cada 10 víctimas de trata empezaron a ser explotadas sexualmente cuando eran menores y víctimas más comunes son de origen rumano y nigeriano. Desde tu experiencia, ¿qué efectos puede tener para una menor ser víctima de trata? ¿Se blanquea la trata cuando las víctimas son de origen extranjero?

Las víctimas de trata son sobre todo menores de edad o muy jóvenes. Tienen como máximo 23 ó 24 años. Las consecuencias de la trata y el impacto sobre su vida son, en primer lugar físicas, debido a los horarios controlados, las comidas solo cuando se lo permiten, abortos, drogas… Todo para poder resistir en la jungla de la trata. También hay muchos casos de embarazos no deseados, o incluso hombres que solicitan mujeres en avanzado estado de gestación o que las mismas mafias se quedan con los niños como forma de presión.

Por otro lado, están las consecuencias psicológicas, como el daño que produce a una mujer ser penetrada repetidamente por hombres que no desea y le dan asco. Los proxenetas se aprovechan de la indefensión aprendida de las mujeres para convertirse en su “protector”. La falta de decisión, la preocupación constante por la posibilidad de contraer infecciones de transmisión sexual, el VIH… La disociación necesaria para poder resistir estas situaciones puede provocas enfermedades mentales y deja secuelas muy profundas. También encontramos casos de mujeres con Síndrome de Estocolmo, ya que en situaciones de extrema violencia el proxeneta se puede convertir en el salvador.

En España aspiramos a ser una sociedad del buen trato, se ve la trata como algo lejano, las putas son las “otras”: son mujeres basura, la mayoría de ellas de origen extranjero.  

¿Cuáles son los mecanismos más habituales para captar a mujeres víctimas de trata?

Los mecanismos no son aquellos que nos quieren hacer ver los grandes medios de comunicación, como por ejemplo el secuestro. Normalmente se trata de mujeres jóvenes de alta vulnerabilidad, pobreza económica, falta de referentes feministas, sin autoestima, que han sobrevivido, en muchos casos, a violaciones individuales y colectivas, marginalizadas y estigmatizadas por sus propias comunidades… Un caldo de cultivo para la captación por parte de los proxenetas, a través de la manipulación y el engaño.

El engaño puede ser no saber que vas a ser explotada sexualmente aunque sepas que vas a prostituirte. No es Pretty Woman. Hay que romper la mirada patriarcal de “te lo mereces por puta”. Y en todo caso, el consentimiento y el conocimiento de la víctima no exime de responsabilidad a los proxenetas. Los proxenetas son criminales y han de ser tratados como tal.

Nos venden que vamos a enriquecernos pero no es así. Entramos es una espiral de endeudamiento, explotación, problemas de salud… Los proxenetas utilizan como gancho a mujeres referentes y exitosas que cuentan las maravillas de la prostitución, si no lo aceptas te acusan de mojigata. Aunque se opine lo contrario, la mayoría y los más grandes proxenetas son españoles.

¿Y para conseguir salir de ella?

La trata no es un fin, es un medio para la explotación sexual, que es el fin. Muchas mujeres cuando salen de la trata acaban en la prostitución. Se van cuando el proxeneta “amablemente” les dice que se vayan, cuando ya han sido totalmente explotadas y anuladas, porque necesita “carne fresca las 24 horas”.

La vida útil de una mujer de trata son dos o tres años. Comienzan muy jóvenes y en situaciones de gran vulnerabilidad. Al cabo de dos años se sacan del circuito de la trata porque ya no son válidas. Las que se quedan cinco o seis años, pasan a sufrir violencia extrema, el trato más cruel, menos ingresos, más vejaciones…y el abandono absoluto del Estado y de una sociedad que prefiere pensar y decir que si están ahí es porque así lo quieren y lo han elegido.

Yo salí cuando no fui capaz de seguir con la performance de la puta feliz. La puerta estuvo siempre abierta con el abismo entre los dos mundos, en los que los hombres tienen el privilegio de solapar, pero las mujeres vivimos en mundos segregados.

Cuando salimos, no hay políticas para la reparación de las mujeres que salen de la explotación sexual. Los puteros no saben ni quieren saber que las mujeres a las que se está explotando sufren trata: no son mujeres encadenadas a la pata de una cama, imagen que está en imaginario colectivo. La misma policía tiene incluso problemas para identificarlas. Pagan por la “puta feliz”, muy pocos preguntan. En mi caso, si contaba la verdad, el putero se iba con otra, no quieren conocer la verdad. Pagan para escuchar algo en concreto así que aprendemos rápido a decir lo que ellos quieren. No solo los puteros, la sociedad tampoco está dispuesta a escuchar otra cosa que no sea el cuento de la “puta feliz”. Son conscientes de que las mujeres son víctimas de trata, antes o después de utilizarlas como un mero objeto de diversión, pero eso no les importa. Ellos pagan para convertir a las mujeres en cosas, meros recipientes de semen, y a través de este acto refuerzan su masculinidad patriarcal y su lugar de privilegio y dominación.

¿Qué influencia ejerce en la trata la industria del porno? ¿Cómo de problemático es el consumo de porno, especialmente en los más jóvenes?

Debemos ser conscientes de que en la pornografía hay trata. Mujeres y niñas son captadas para la explotación sexual. Se utiliza la pornografía como marketing de la prostitución y además se normaliza la violencia sexual.

Los más jóvenes se sienten incapaces de establecer contactos sin esa violencia. El consumo de la pornografía aumenta el consumo de la prostitución. Lo que exime de responsabilidad a un putero es el dinero que utiliza para comprar no solo un cuerpo de las mujeres sino también el beneplácito social.

El incorrecto uso de las redes sociales, ¿puede suponer también un problema?

Sí, el acceso ilimitado y sin ningún tipo de control a todos los contenidos afecta a la mente, sobre todo de los más jóvenes. Las redes de trata y explotación sexual utilizan las redes sociales para captar, para hacer aquello que había que hacer a pie de calle: engañar, captar a mujeres vulnerables. No solo eso sino que promocionan eventos y fiestas y ofertas especiales en prostíbulos (copa gratis, sorteo de chica a elegir,…) para captar clientela e inducir al consumo de prostitución a los más jóvenes. Como madres y padres nos tiene que preocupar que nuestra juventud no consuma drogas y alcohol y tampoco cuerpos de mujeres. Debemos apostar por una educación no sexista, de principio a fin.

Según la ONU, España es el tercer país de Europa en el ranking de demanda de prostitución. Además, somos la puerta de entrada de trata en Europa. ¿Qué compromisos debería adquirir el Estado para frenar esta situación?

España es el mayor país de trata en Europa. Este problema ha de formar parte del barómetro del CIS, ya que es una realidad que atraviesa toda nuestra vida de una forma u otra.

¿Qué debería hacer el Estado?

  • En primer lugar, aprobar una ley integral contra la trata de seres humanos y contra la explotación sexual, con una mirada abolicionista.
  • Perseguir y castigar todas las formas de proxenetismo.
  • Prohibir la compra de cualquier acto sexual porque esclaviza.
  • Normativas, reglamentos y ordenanzas municipales: hoy por hoy se multa a una mujer prostituida al día, en base a la ley mordaza. Hay que despenalizar totalmente a las mujeres prostituidas.  No podemos seguir castigando a las víctimas.
  • Políticas públicas encaminadas a la reparación, protección y prevención: ayudas económicas, formación, terapia, asesoramiento, acompañamiento, vivienda… Todo lo que se entiende por derechos.
  • Formación específica para el funcionariado y las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.
  • Educación afectivo-sexual desde edades tempranas en la escuela y a la sociedad, ya que esta educación se está haciendo desde la pornografía
  • Campañas de concienciación sobre el hecho de que la demanda de la prostitución aumenta la trata de mujeres de países empobrecidos.
  • Sanciones a los puteros.
  • Qué se reconozcan los feminicidios por prostitución como cifras oficiales de asesinatos machistas.

Una de las soluciones sería la educación sexual y de género, pero no es suficiente. ¿Qué más hace falta?

Políticas públicas y una ley similar a la de las mujeres maltratadas. Si ya es difícil para una mujer maltratada poner una demanda contra el maltratador, imaginemos para una mujer que sufre la explotación sexual y ha de poner una demanda a una organización criminal.

No podemos naturalizar que los hombres puedan acceder al cuerpo y la sexualidad de las mujeres a través del dinero.

Sería necesaria la educación sexual con una mirada feminista. Las jóvenes y adolescentes de hoy son las que ocuparán el sitio de las mujeres prostituidas en el futuro. De hecho, Unicef alerta del crecimiento de la trata interna: las jóvenes son captadas en el sur para ser explotadas en el norte, dentro de las mismas fronteras de España.

La mayoría de público en tus conferencias es femenino, ¿es ese otro de los problemas?

En mis charlas suele haber un 7% de hombres, y me gustaría que este porcentaje fuese mayor. Los hombres son parte del problema y parte de la solución, tienen el poder de hacer que el cambio se produzca, de interpelar a sus iguales y dejar clero que no están de acuerdo con denigrar a las mujeres.

Has contado en varias conferencias que la sociedad tiene una doble mirada ante la prostitución y la trata: una que tacha de “prostitutas en su aspecto más negativo” y otro que justifica “la decisión de ejercer la prostitución como un trabajo cualquiera”. ¿Desde tu experiencia por qué se produce esta doble visión de la sociedad?  ¿Cuál es la realidad de las mujeres que sufren trata?

Al salir de cinco años de prostitución y después de pasar por más de 40 prostíbulos, sufrí una doble mirada: la mirada estigmatizada y moralista: era una mujer sucia y no valía nada, responsabilizándome a mí; y la mirada neoliberal: yo lo había elegido libremente, había resultado ser una mala decisión y también mi responsabilidad.

Ambas miradas me dejaban sola con la responsabilidad de todo. Son dos miradas que nada ayudan a las mujeres: nos estigmatizan, esclavizan, nos silencian y no se llega al meollo de la cuestión.

¿El proxenetismo se blanquea cuando se afirma que las putas son trabajadoras por cuenta ajena?

Si hablamos de “trabajadoras del sexo”, tenemos que reconocer que los proxenetas son empresarios y no debemos caer en esa trampa. Si hablamos de “trabajo sexual autónomo”, tenemos que hablar también de “trabajo sexual por cuenta ajena”. No se nos puede olvidar que lucrarse con la prostitución ajena es proxenetismo y esa es la estrategia que utiliza e lobby proxeneta para normalizar y legalizar la explotación sexual.

Alemania, Holanda y Nueva Zelanda, que han reconocido al proxeneta como empresario, han aumentado y legalizado la trata y con ello el sufrimiento de las mujeres, ya que son igualmente explotadas y además tienen que pagar impuestos. Ser reconocido como empresario eleva al proxeneta a un rango de legitimidad y respetabilidad.

En España [UdMO1] se mueven 10 millones de euros al día para denigrar a las mujeres más vulnerables, y a todas las mujeres de forma simbólica.

Defiendes el término putero sobre el de cliente, ¿por qué?

Tiene que provocarnos rechazo, en especial todos los que se ponen por delante de la dignidad humana de las mujeres. No se puede llamar de la misma manera a un hombre que paga por penetrar por boca, vagina y ano a una mujer que no le desea, que a un hombre que compra el pan, el periódico o el café. Los puteros pagan por comprar la fantasía de la “puta feliz”, saben que esas mujeres no les desean pero no les importa.

Los puticlubs son los campos de concentración del siglo XXI, las mujeres allí somos convertidas en cosas, tenemos que pagar por la habitación en la que dormimos hacinadas, sábanas, alcohol, tabaco, productos de higiene que nos son vendidos a cinco veces su valor o más.

Imagina una vida en la que tienes que actuar, que vestir como otros quieren, comer y dormir cuando te dejan. Dormir en el mismo sitio en el que se produce violencia extrema.

Los prostíbulos son espacios exclusivos de mujeres empobrecidas a las que se convierten en maquinaria, en seres sin dignidad, cosificados, desechables.

¿Qué significó para ti encontrar el movimiento feminista?

Para mí significó la salvación. El feminismo me salvó la vida hace cinco años, pude liberarme de la culpa, la vergüenza y el miedo. Me convertí en un sujeto activo con la obligación ética de actuar.

¿Crees que el abolicionismo es la única solución ante el problema de la trata?

Sin duda es lo único que va a desmantelar la trata, ya que mientras haya mercado, habrá mujeres y niñas captadas y trasladadas para ser explotadas sexualmente. Suecia ha sido un país pionero en cuanto a políticas públicas abolicionistas y la trata ha ido menguando a diferencia de los países donde la prostitución se ha legalizado. Cada vez más países se declaran abolicionistas y es así como lo conseguiremos, con una lucha real y global.

La existencia de la prostitución es un obstáculo para las mujeres y para alcanzar la igualdad de oportunidades. Nunca conseguiremos nuestra emancipación -la de todas las mujeres- mientras nuestra existencia dependa del grado de satisfacción sexual que ofrecemos a los hombres. Esto ni es progresista ni es transgresor; es patriarcal, capitalista y racista. 

Nos gustaría terminar la entrevista con esta frase tuya: “UN MUNDO SIN PROSTITUCIÓN ES UN MUNDO DONDE LOS CUIDADOS, EL SER, EL DESEO, EL PLACER COMPARTIDO, LA ÉTICA, EL AMOR, EL RECOMOCIMIENTO, EL BUEN TRATO Y LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES OCUPAN EL CENTRO DE LA VIDA Y LA HACEN GIRAR DE UNA MANERA MÁS HUMANA Y RESPETUOSA”.

¡Luchemos para conseguir un mundo así para las niñas del hoy y las mujeres del mañana!


 [UdMO1]Lo he añadido deduciendo que es en España

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